Poderosa Dama Ineludible

•13 Junio 2009 • Deja un comentario

My Dearest Children,

Poderoso caballero es Don Dinero. Pero nadie debe olvidar quién es la Jefa. Pensamos, pobres ingenuos, que nosotros llevamos el control de nuestras vidas elucubrando, realizando cálculos mentales sobre planes de futuro, sobre riesgos necesarios o innecesarios e incluso algunos, más osados e inquietos, retándola hasta límites insospechados, jugando arriesgadas partidas dementes (deportes extremos, ruletas rusas, amistades peligrosas). Para sentirse vivos. Más vivos. Los más vivos. El ser humano, irracional como pocos, especie inquieta y prometeica que está diseñada para el inconformismo, para la búsqueda eterna e infructuosa de la felicidad, que debe concebirse más como un estado de ánimo que como un objetivo alcanzable.

Pero Ella manda. Da igual lo que hagas, da igual lo que no hagas: Ella lleva las riendas. En general podríamos decir que es de naturaleza abúlica y previsible y que se limita a seguir la corriente de las leyes naturales (sus leyes, por otra parte) o de aleccionar a aquellos dementes que tanto tientan su suerte con una mezcla de azar y suspense magistralmente calculada para mantener ansiosos y entretenidos a los adeptos al “No risk, no fun”. Pero Ella también se cuida de pasárselo en grande, jugando funestas e incomprensibles malas pasadas a los que se creen a salvo en sus moradas, protegidos en insulsas vidas de miedo y falso control.

Por eso la Muerte podría ser la insignia de la Democracia. Todos somos iguales ante la Muerte.

Y pobre de la personita que de repente se cruce en sus macabros planes, porque haga lo que haga, sucumbirá a tamaña demostración de genuino humor negro.

Johanna Ganthaler ha sido una de sus recientes víctimas más notorias. Esta jubilada italiana tuvo la inmensa fortuna de perder el vuelo 447 de Air France que el 31 de mayo de 2008 desapareció en aguas del Atlántico, sin esperanza ya de encontrar supervivientes. Se puede decir que, como otras personas, volvió a nacer aquél aciago día. Pero su nueva vida poco le duró, ya que, tan sólo una semana después, la Muerte se salió con la suya segando brutalmente la vida de esta ciudadana italiana que falleció en un accidente de tráfico en Austria. Su marido, que también perdió el vuelo, tuvo la suerte (o quizás la desgracia) de resultar gravemente herido.

Así, ya véis, my Dearest Children, que más vale no cruzarse en el camino de quien tiene un humor un poco trasnochado e inestable y que da igual quién seas, cuánto dinero tengas, cuánta desgracia acumulada cargues sobre tus doloridas y anchas espaldas, que la Poderosa Dama Ineludible dará buena cuenta de ti a su ciego o miope o malhadado antojo.

Yours faithfully,

Nicholas Twill

Hoy ha muerto un héroe…

•17 Mayo 2009 • 1 comentario

…sonriente, luchador… y aunque la sangre surgiera de él, el enemigo se desangra con él.

Hoy ha muerto Mario Benedetti, Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia para más señas. Un nombre condenado a las letras. Descanse en paz.

Y para muchos que no sepáis quién es, o que dijo o hecho, os diré que dejó su impronta en muchos. Quizás unos de los más conocidos: Héroes del Silencio.

Unos versos de Benedetti, de su poema “Otra noción de patria” con reminiscencias rockeras para que sirva de homenaje:

Hoy amanecí con los puños cerrados
pero no lo tomen al pie de la letra
es apenas un signo de pervivencia
declaración de guerra o de nostalgia
a lo sumo contraseña o imprecación
al ciclo sordomudo y nubladísimo

Otro poema, “Todavía”, también os sonará:

TODAVÍA

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales

porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

En fin, como dijeron los propios Héroes del Silencio: “repito otras voces que siento como mías”.

Otto Zimt

Edgard Allan Poe 200th (Part II)

•16 Mayo 2009 • 1 comentario

My Dearest Children,

hoy os quiero invitar a uno más de los muchos homenajes al gran Edgar A. Poe: versión radiofónica de “La Máscara de la Muerte Roja”. Todo un clásico muy dignamente reeditado por los chicos de Milenio 3. Disfrutadlo.

Yours faithfully,

Nicholas Twill

Por el Día del Libro

•23 Abril 2009 • Deja un comentario

My Dearest Children

bella fiesta este Día del Libro que se celebra hoy. Aunque yo abogo porque el Día del Libro se celebre todos los martes. O todos los jueves. O todos los viernes. Que la industria del libro sea la más floreciente, que se vendan y regalen miles y miles de libros todos los martes, o los jueves, o los viernes.

Aunque cuidado con los libros. Esos seres orgullosos. “Los libros son seres orgullosos. Una vez que se prestan, nunca vuelven con nosotros”. Y no es de extrañar. Prueben a hacer lo mismo a su amado o amada. Préstenselo a su mejor amigo o amiga. Probablemente el mero intento ya les produciría un grave conflicto o un grave dolor de cabeza (o de ojo, según donde recibieran el golpe de su amada); pero si ellos no pudieran defenderse, probablemente nunca les perdonarían tamaña ofensa y tampoco volverían. Bien. Con los libros pasa igual. Como no les vigilen, ofendidos intentarán no volver a casa nunca jamás. Nevermore, nevermore.

Como homenaje al libro, hoy he recibido esta maravilla de Julio Cortázar:

INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

Feliz Día del Libro.

Yours faithfully

Nicholas Twill

Buscando la luz

•21 Abril 2009 • Deja un comentario

My Dearest Children,

ya sé que no soy el único. Tampoco me preocupaba, pero esta sorprendente noticia lo demuestra. ¿Quién se atreve a negar la evidencia?

Fantasma de un funcionario chileno junto a su propio cadáver

Fantasma de un funcionario chileno junto a su propio cadáver

En la foto se puede ver que el desafortunado funcionario chileno Fernando Guerrero Tapia (según lo han identificado en la foto sus propios compañeros de trabajo, familiares y amigos) que falleció en el accidente que recoge la fotografía oficial tomada por la policía militar chilena, vaga como si no tuviera consciencia de su cambio de estado, como si aún estuviera trabajando precisamente como asistente a los accidentados en la llamada carretera de la muerte, la A16 chilena, muy cerca de donde yace su propio cuerpo.

Más información en:

http://www.ikerjimenez.com/noticias/fantasma-chile/index.html

Todos descartan el fraude. Lo sea o no, produce un profundo respeto y espero que os haga plantearos muchas cosas. Os recomiendo escuchar la noticia en Milenio 3.

Yours faithfully,

Nicholas Twill

Hoy he muerto (Capítulo 1)

•18 Marzo 2009 • 3 comentarios

Nunca pensé que la canción de Def Con Dos “Pánico a una muerte ridícula” pudiera resultar tan profética. He muerto hoy de una manera absurda.

Y no piensen ustedes que he muerto electrocutado al cambiar una bombilla, o atragantado por un gran langostino en la garganta. Ni siquiera atropellado por un seiscientos a 15 km/h. No señor. He muerto simplemente por ir caminando por una acera algo estrecha. He muerto de aburrimiento. He muerto de hastío. He muerto de desesperación. He muerto de un infarto por la ansiedad que me ha provocado ir durante un interminable tiempo indefinido detrás de una señora pendular. Me refiero a una de esas señoras que sin ser particularmente obesas son infinitamente más anchas que altas. O al menos esa es la percepción que se tiene cuando avanza uno detrás de ellas intentando infructuosamente sobrepasarlas. Una de esas señoras que parecen haber sido agraciadas con todo el tiempo del mundo y que deciden agoreramente salir a realizar sus quehaceres justo cuandotienes que pasar por su barrio.

Y claro, a ti te pillan justo en el peor momento: cuando te diriges a una cita ineludible, véase una entrevista de trabajo, por ejemplo, o cuando llegas tarde al trabajo, o al médico o a coger un autobús, tren, avión o cualquier otro medio de transporte. Avanzas aceleradamente por una acera relativamente estrecha en una de esas calles que pese a su angostura tienen una gran afluencia de tráfico y que de manera alguna te permiten hacer ni el atisbo de bajar de manera frugal al asfalto para con un movimiento firme y decidido, una zancada efectiva y elegantesobrepasar a semejantes prodigios de la naturaleza, al estilo de los mejores recortadores de toros.

Y allí te encuentras tú, bailando un vals al que no has sido invitado y en el que de modo alguno quieres participar. Pasito corto a la derecha, finta de cintura hacia la izquierda y…. Nada. Imposible. Es como intentar superar a Don Manuel Fraga Iribarne o al propio monstruo de Frankenstein (grande Boris Karloff, grande don Manuel, parecidos razonables). La señora (que puede presentar como equipamiento opcional sendas bolsas de la compra o maletas o bastón o paraguas o increíblemente todo a la vez) parece tener un sensor de velocidad de crucero y aparcamiento de manera que parece anticiparse a tus veloces ideas y se mimetiza como si ante un espejo te encontraras y cubre cualquier hueco como si te encontraras detrás del Red-Bull de Mark Weber. Vamos que no hay forma.

Y claro, ante todo educación y civismo. Cuando ves que es materialmente imposible sobrepasarla por derecha, izquierda, aire, mar  o tierra, decides hacerle notar tu presencia. La carraspera difícilmente audible entre el tráfico pasa a convertirse un descarado ataque de tos de empedernido fumador de puros habanos. Nada.  Y entonces decides pasar al verbo. Al principio fue el Verbo. Y el Verbo era…. inútil. Hablar no sirve. Hay que gritar. El ruido ambiental es demasiado alto para hacerse notar ante una señora que debe rondar los cientocincuentaysieteos (por lo menos). Y entonces produces un terrible vozarrón de ultratumbaDisculpe, señora”, tan grave como ineficaz. “¿¿¡¡ME DEJA PASAR!!??” . ¡¡Aaarrggghhhh!! ¡¡¡Es sorda!!! ¡¡¡¡Sorda como una tapia!!!  ¡No puedoooo….!

Y ya no puedes más y pierdes la compostura y cuando ya estás decidido a meterle el cuerpo para ganar la posición a lo Marc Gasol, importándote ya un pimiento la educación y las buenas formas, ves tu gran oportunidadunos metros más adelante vislumbras un portal con un escalón de acceso lo suficientemente grande como para realizar tu adelantamiento suicida por la derecha. Calculas y visualizas los movimientos que vas a ejecutar y te das cuenta de que tienes que cambiar el paso para poder meter tu pie derecho en el escalón y de un salto ágil colocarte delante de la señora. Y de repente das un saltito a todas luces ridículo (Hoy me siento flex) y uno, dos…. ¡mierrr……coles! En ese justo instante se abre la puerta del portal del que sale un señor que no le va a la zaga a tu peculiar competidora y tu plan al traste.

Ahora si que ya has perdido la escasa paciencia que aún te quedaba y decides pasar al contacto físico. Y entonces es cuando la señora te da la puntilla: cuando arrimas el cuerpo te das cuenta de que la aparentemente inofensiva señora va pertrechada como los S.W.A.T.: faja, refajo, combinación, falda, toquilla, chal y abrigo. Mucho rebozado para tan poco calamar. Pero el caso es que rebotas y acabas empotrado contra la pared.

Y fue en ese momento cuando poseido por una tremenda ira, y justo cuando me disponía a lanzar un aterrador y purgante alarido, noté un agudísimo punzonazo en el pecho. Y caí fulminado al suelo. Nada se pudo hacer por mí He muerto, urbana víctima, de la manera más espantosa que os podáis imaginar….

Saludos desde el más aca,

Otto Zimt

El Viaje del Elefante, de José Saramago

•15 Marzo 2009 • Deja un comentario

José Saramago ha publicado en 2008 su última novela, “El Viaje del Elefante”.
Su esposa Pilar del Río se encargó de la traducción al castellano.
El autor, también traductor durante parte de su vida, nos dejó el siguiente elogio al gremio para la posteridad: 

Los escritores hacen la literatura nacional, pero la literatura universal la hacen los traductores”.

 http://blog2.josesaramago.org/main2.html

Interesante entrevista con la esposa del autor en A vivir que son dos días de la Cadena Ser, con Montserrat Domínguez.

Dos poemas y 1/2 y Dios

•12 Marzo 2009 • Deja un comentario

Dicen que hay otros mundos, pero están en este. Y también decía el gran Quino en boca de su sempiterna Mafalda:

FELIPE: ¡Vida extraterrestre!¿No es increíble que haya vida en otros planetas?
MAFALDA: Lo increíble es que haya vida en ESTE planeta.

Leyendo la antología de Juan García Hortelano El grupo poético de los años 50. (Una antología), Taurus, Madrid 1978, me encontré con un mordaz poema de José Agustín Goytisolo (Barcelona, 1928) titulado …Desde lejos, muy lejos, que reza así:

 …DESDE LEJOS, MUY LEJOS

Después de construir los cielos la tierra y otras cosas
y mientras mi espíritu flotaba sobre las aguas
hice un ser a mi imagen y semejanza
vi que aquello era bueno y descansé feliz.

Pero no todo resultó correcto
ya que pronto mi imagen se multiplicó
empezó a insolentarse y pelear y armar ruido
y también a fisgonear y preguntarse
sobre aquel mundo llano como tabla de mesa.

Entonces conseguí que la tierra se volviese redonda
girando en torno al sol
pero mis semejantes continuaron dudando y blasfemando
y no tuve más remedio que crear todo un cosmos
ordenado y caótico
para que se asustaran y fuesen más humildes
y me dejaran de una vez en paz.

Ahora ya veo que esto no ha sido suficiente
y estoy preparando algo espectacular
a base de grandes explosiones galácticas de luz y de energía
mas si ni de este modo consigo que se callen
he pensado en suicidarme y dejar a esos cabrones solos
para que arreglen su ridícula bola como les dé la gana.

Brillante final, si señor. Eso explicaría muchas cosas…

Otro poeta perteneciente al mismo grupo, Ángel González (Oviedo, 1925), remata la faena a modo de una especie de greguería (fragmento) que dice:

GLOSAS A HERÁCLITO

 (…)

(Interpretación del pesimista)

Nada es lo mismo, nada
permanece.
                             Menos
la Historia y la morcilla de mi tierra:
se hacen las dos con sangre, se repiten.

Como colofón, permítanme algo de mi propia cosecha:

Y ya me he cansado de buscar a
Dios
que o no existe
o está comunicando
o quizás hace pactos con el Diablo
para ver quién se hace con el mando
a distancia
de la sangre que abajo
                           arriba
se derrama.

Mafalda tenía razón: Lo increíble es que haya vida en ESTE planeta.

 

Otto Zimt

El Asno de Buridán

•25 Enero 2009 • 2 comentarios

My Dearest Children,


una de las cosas que más me han sorprendido de esta Nueva Era en la que me he eterealizado es la cantidad de información a la que nos enfrentamos cada día y de lo difícil que es y debe ser sobrevivir a tamaña avalancha de datos y a la eterna lucha por decidir qué ver, qué oir o simplemente que desechar. Aún recuerdo el ahogo que me supuso y aún hoy me supone entrar en una de las frecuentes y modernas librerías que se presentan como mastodónticos depósitos de deslumbrantes y coloridos volúmenes con miles de títulos de las más diversas materias. Un mundo sin fin que puede provocar, como en la fábula del Asno de Buridán, lejos de un festín que permita saciar la más ávida de las hambres,  un terrible empacho visual que nos haga huir despavoridos ante la idea lógica y contundente de que jamás seremos capaces de poder leer ni una mísera proporción de títulos ni en esta vida ni en todas las venideras.

El tema toma un cariz aún más dramático y asfixiante si lo trasladamos al medio en el que en este momento nos encontramos: internet. Ahora mismo, podemos tener acceso a toda la información presente y pasada a la que queramos acceder; información que será o no fiable, pero a la que sin duda tenemos un casi ilimitado acceso. Y entonces no sabe uno dónde acudir, que leer o ver u oír y cómo administrar las escasas horas que el día nos ofrece, más dura aún la decisión para aquellos que apenas puedan dedicar unos minutos del día a acercarse a la palabra escrita: ¿cuántos años necesitaría para leerme todos los libros que aparecen púlcramente ordenados en cualquiera de estas librerías?¿qué puedo leer?¿qué páginas puedo visitar?¿qué cadena ver?¿qué me estaré perdiendo?¿hasta qué punto es suficiente llegar para satisfacer una curiosidad sin necesidad de leer kilómetros y kilómetros de líneas?

¿No sería más sencillo volver a mi humilde pero completa biblioteca en mi cottage de Ambleside, donde solía refugiarme y sentirme humano cuando estaba vivo hace ya más de siglo y medio?

Toda una sempiterna agonía de decisiones salomónicas y la sensación de que siempre me perderé algo…


Yours faithfully,


Nicholas Twill

Medallas al Mérito

•22 Enero 2009 • Deja un comentario

A colación del post anterior, el Ministerio del Interior premia a los transeúntes que evitaron la tragedia con la Medalla al Mérito. (ver noticia).

Algo es algo.